Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Aventura Segura: ¿Cómo planificar una visita segura al Nevado del Ruiz y su entorno natural?

Explorar el Nevado del Ruiz y recorrer el Parque Nacional Natural Los Nevados permite admirar paisajes de páramo, volcanes y una biodiversidad singular, aunque también conlleva exponerse a fenómenos naturales como actividad volcánica, deslizamientos o variaciones climáticas intensas, además de las demandas físicas propias de la altura; una preparación meticulosa incrementa la seguridad y minimiza la huella ambiental en este delicado entorno.

Contexto y peligros principales

El Nevado del Ruiz alcanza aproximadamente 5.321 metros de altitud y es un volcán glaciar activo. Su erupción más conocida ocurrió en 1985 y generó lahares que devastaron la población de Armero, con un saldo de aproximadamente 23.000 personas fallecidas y grandes consecuencias sociales y ambientales. Esa tragedia subraya los principales peligros actuales: erupciones, flujos de lodo (lahares), desprendimientos, caída de ceniza y cambios súbitos del clima. Además, la retracción de los glaciares modifica los riesgos hidrológicos y la disponibilidad de agua en microcuencas.

Antes de ir: información, permisos y alertas

  • Consultar el estado del volcán: verificar los informes emitidos por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y las notificaciones de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Cuando la alerta volcánica pasa a naranja o roja, el acceso generalmente queda restringido.
  • Contactar a la administración del parque: confirmar disponibilidad de horarios, tarifas, aforos y la habilitación de las rutas. Algunos sectores solo permiten el ingreso con guía acreditado o registro previo en la portería.
  • Permisos y guías: contratar guías locales certificados cuando la normativa de las rutas así lo requiera. Estos profesionales conocen desvíos seguros, zonas autorizadas para refugiarse y procedimientos ante lahares o caída de ceniza.
  • Seguro y documentación: portar documento de identidad, información de contacto para emergencias y, de ser posible, un seguro de viaje que incluya cobertura para operaciones de rescate en montaña.

Itinerario tipo y aclimatación (ejemplo de 3 días)

  • Día 0 (llegada): arribos a ciudades base como Manizales, Ibagué o Pereira; descanso y aclimatación a ~2.000 m, hidratación y comida ligera.
  • Día 1: traslado al parque, caminata suave por bosque andino hasta la zona de páramo (3.000–3.500 m), monitoreo de síntomas de mal de altura y noche en alojamiento autorizado o campamento oficial.
  • Día 2: ascenso controlado a sectores altos del páramo (3.800–4.500 m) para vistas y observación; evitar subir más rápido de 300–500 m por día si aún siente síntomas. Regreso y descanso.
  • Día 3: actividad corta según condiciones y alertas; retorno a la ciudad base. En caso de intención de acercarse al cráter, confirmar condición de acceso y siempre hacerlo con guía especializado y con la alerta volcánica en nivel verde.

Suministros y equipos esenciales

  • Ropa en capas: base térmica, forro polar, chaqueta impermeable y cortavientos, guantes y gorro. Temperaturas cerca del nevado pueden ser inferiores a 0 °C.
  • Protección solar: gafas con filtro UV, bloqueador solar alto (SPF 30+), bálsamo labial con protección.
  • Calzado técnico: botas de trekking impermeables y con buen agarre. Si hay nieve o hielo y el recorrido lo exige, crampones y piolet solo con guía experimentado.
  • Equipo de navegación y emergencia: mapa, brújula, GPS, linterna frontal con baterías de repuesto, silbato, manta térmica, kit de primeros auxilios.
  • Hidratación y alimentación: agua suficiente (o sistema de purificación), alimentos energéticos y de fácil digestión.
  • Comunicación: teléfono móvil con carga completa; considerar dispositivos satelitales o balizas personales si va a zonas sin cobertura.

Salud, altura y prevención de accidentes

  • Reconocer el mal de altura: síntomas: dolor de cabeza, náuseas, fatiga, mareo e insomnio. Si aparecen signos severos (vómito persistente, dificultad respiratoria, confusión), descender de inmediato.
  • Estrategias preventivas: ascenso gradual, hidratación constante, evitar alcohol y comidas pesadas previo al ascenso. Consultar a un médico sobre profilaxis con acetazolamida si tiene antecedentes de mal de altura.
  • Condición física: mantener un nivel de entrenamiento aeróbico y resistencia previo. Caminatas largas a ritmo constante son más seguras que esfuerzos bruscos.

Peligros volcánicos y procedimientos ante lahares

Los lahares se originan cuando el material expulsado por un volcán se combina con agua procedente del deshielo, lluvias intensas o la ruptura de lagunas, creando corrientes espesas capaces de avanzar por los cauces y recorrer múltiples kilómetros río abajo. Lecciones prácticas:

  • Mantenerse informado: ante avisos de sismicidad o aumento de emisiones fumarólicas, alejarse de quebradas y valles fluviales que drenen del volcán.
  • Refugios y rutas de evacuación: conocer los puntos seguros y las rutas de evacuación establecidas por la autoridad local. Registrar su paso en la portería del parque para facilitar búsquedas.
  • Si se detecta un lahar: moverse perpendicular al cauce hacia terreno elevado y firme; evitar puentes y zonas bajas.

Preservación y consideración hacia el medio ambiente

  • No dejar rastro: llevarse toda la basura, usar sanitarios autorizados o enterrar residuos orgánicos lejos de fuentes de agua si está permitido.
  • Flora y fauna: no recoger plantas, especialmente frailejones propios del páramo, ni alimentar ni molestar animales; muchas especies están amenazadas y son fundamentales para la regulación hídrica.
  • Buenas prácticas con guías y comunidades: contratar guías locales para contribuir a la economía regional y respetar costumbres y actividades ganaderas o agrícolas cercanas.

Información de comunicación y números de emergencia

  • Líneas generales: en Colombia el número de emergencias corresponde al 123. También conviene registrar los contactos de la autoridad ambiental regional y de la administración del parque.
  • Registro y aviso: comunicar a familiares o al hospedaje cuál será su ruta y la hora aproximada de retorno. Inscribir al grupo en la portería del parque.
  • Plan B: considerar alternativas de retorno si las condiciones climáticas o la actividad volcánica llegan a bloquear el trayecto programado.

Ejemplos y lecciones prácticas

  • Caso Armero (1985): se mantiene como el principal recordatorio de cómo el volcanismo puede influir en los asentamientos humanos; esta tragedia evidenció la necesidad de contar con sistemas de monitoreo sólidos, mecanismos de alerta temprana, formación comunitaria y planes de evacuación bien definidos.
  • Experiencias recientes de visitantes: algunos grupos que subieron sin guía en medio de neblina y superficies congeladas terminaron siendo rescatados; la lección resultante es clara: nunca debe subestimarse el clima de alta montaña ni improvisarse el uso de equipo especializado.

Sugerencias finales para disfrutar de una visita responsable

Planifique con tiempo, respete los niveles de alerta del Servicio Geológico Colombiano y las normas del Parque Nacional Natural Los Nevados, contrate guías locales cuando sea necesario, priorice la aclimatación y la seguridad sobre la ambición de alcanzar cimas o áreas restringidas, y lleve siempre equipo adecuado y un plan de comunicación. La experiencia será segura y enriquecedora si combina preparación técnica, respeto ambiental y sensatez ante riesgos naturales.

Al planificar cualquier intervención, considerar la montaña como un entorno compartido con comunidades y con procesos geológicos en constante evolución permite tomar decisiones que resguarden vidas, preserven el paisaje y aseguren el porvenir del ecosistema andino.

Por Araujo Gomes Igor

Artículos similares