Una pieza fundamental en el panorama de la amnistía

Una pieza fundamental en el panorama de la amnistía

La apasionada defensa de la imparcialidad y neutralidad de la fiscalidad general del Estado que Álvaro García Ortiz hizo ayer esta semana «está muy bien como declaración de intenciones, pero aquí lo sabemos todos», comenta un fiscal a través de la responsabilidad que ostenta en el Tribunal Supremo. Sí, García Ortiz afrontó su segundo mandato con un pasado polémico por el descrédito de sus decisiones, con su complicidad con ciertos miembros del Gobierno (alabado sea con la vicepresidenta Yolanda Díaz) y una fe ciega, casi devoción personal, hacia su exjefa, la exministra de Justicia Dolores Delgado. A esto se suma, entre otras cosas, la promoción del propio impuesto sobre la habitación, pero también el punto…