Ana Beln también tuvo educación para responder lo que gana yt

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Ana Belén Hace 72 años. Esta es tu edad cronológica, la que aparece en tu DNI. Probablemente, ni la propia Ana Belén sepa que su formación biológica, que si bien no aparece en un documento, es mucho más reveladora porque nuestra información sobre nuestra salud en general y nuestros datos sobre el proceso de envío de nuestras clulas, Tejidos, Organos y Sistemas.

Basta con la observadora Ana Beln para saber que, en este caso, su educación biológica es muy por debajo de la cronológica. Ese que, como dijo de toda la vida, aparece mucho menos que los que tienes (¿una década?). Y no es sólo porque cambias de vista, sino porque «retrasas» el paso del tiempo, incluidos los bordes y eso es infinitamente muy importante: nuestra agilidad física y mental.

Desde hace 72 años, Ana Belén (la reiteración de la cita de su nombre es una letra) no dice que tiene la piel y la musculatura que desea para tantas mujeres como la señora Jvenes (cronológicamente) que ella, sino que, tal como Pudimos comprobar durante nuestras apariciones durante la gala de los Premio Goya 2024goza en una forma física excepcional.

Háganos saber en este punto, espero que tenga las opiniones que son incontestables, tienen el privilegio de ‘cocinar’ (con ‘pasta’ y es muy fácil entrar, venir bien, renovar sus tratamientos, utilizar complementos nutricionales , usar cosméticos sin cuidados y punteros…), me ‘ubico’ en el origen de este artículo que intenta comprender por qué, a estas alturas, se critica la virulencia de una mujer por no ir ‘vestido acorde con su edad’. A una mujer que, seguro, es asombrosa y hasta dura como una piedra (porque lleva la vida machacandose en el gimnasio, dato del que yo misma he sido testiga), pero que, aunque no quiera huir, podría hacerlo. él. diera la gana (ella, ellas y ellos) aunque no cabe duda de que la ira ‘invisible’ de los lapidadores virtuales.

A Ana Belén le quedaba ‘Diosa nivel’ el vestido de cuento de hadas que confeccionaron en la firma Marca Redondo. Soy, como fervorosa creyente en los «milagros» de la actividad física, no me dejes impactado en tus brazos, empresas y culpas como el efecto de la gravedad y la prdida de colágeno y elastina no fueran con ellos, de lo contrario que flip con su ‘flow’ en el número que le dedica à la abuela Concha Velasco (otra musa del envejecimiento salutable a la que venere por siempre jams).

Llamadme locala, pero envejecer creyendo y defendiendo la idea de que no hay un hombre que levante (o deje caer) los brazos. No hay ningún hombre que use (o deje caer) un tipo de vestido. Nunca hay un día para dejar de llevar el pelo largo. O para ponerse baador entero en lugar de bikini. O para hacer (o ponerse) lo que a una o uno le d la real sin que le pongan a parir por intentar ‘hacerse la o el joven’.